¿Es conveniente para los intereses de Chile firmar el Acuerdo Trans-Pacífico?

por Kathleen Barclay, Presidenta de Amcham Chile

Llevando el comercio al siguiente nivel

CHILE TIENE tratados de libre comercio con más de 50 países, lo que lo ha posicionado como un líder en el proceso de integración con el mundo. Ello le ha permitido generar crecimiento y bienestar para sus ciudadanos y sus socios.

Chile no se detiene ahí. Ha participado en todas las rondas de negociaciones del Trans Pacific Partnership (TPP), que reúne a 12 países de la región Asia-Pacífico.

¿Por qué Chile debería participar si ya tiene acuerdos bilaterales con todos los países que participan en la negociación?

La mayoría de los acuerdos de Chile se enfocan en el movimiento de mercaderías más que de servicios. A medida que Chile innova y desarrolla sus exportaciones con valor agregado en servicios de tecnología, industria y minería, los antiguos tratados son insuficientes en áreas cada vez más importantes para una población mejor educada en un ambiente más orientado al servicio y al emprendimiento.

Las barreras al comercio están adquiriendo nuevas modalidades en relación a las normas de importación y regulación, las que pueden ser burocráticas y a veces arbitrarias y costosas. A menudo no existe una referencia a la protección de propiedad intelectual. El comercio con organizaciones estatales no siempre compite en igualdad de condiciones con el sector privado. Estos temas son desafíos para el libre comercio y necesitan abordarse.

A medida que los países se enfocan en sus ventajas competitivas y el comercio se especializa, se elaboran productos con componentes provenientes de distintas economías. Esto significa que las reglas de origen deberían ser acumulativas. Los acuerdos de libre comercio bilaterales no pueden abordar este tema. Para ser competitivos se debe ir hacia tratados multilaterales, donde las reglas de origen son acumulativas. Actualmente, el TPP es el único foro que incluiría dicho mecanismo debido a la parálisis que experimentan las negociaciones de la Ronda de Doha en el marco de la OMC.

A través de un acuerdo multilateral, Chile conseguiría ventajas difíciles de lograr en una negociación bilateral, debido a que las instancias multilaterales actúan como gran ecualizador, donde todos se benefician por igual de los acuerdos.

Según estimaciones, el TPP podría aumentar las exportaciones de Chile en US$ 2.900 millones anuales al 2025. Esto significa más oportunidades y competitividad, creando oportunidades de comercio con Asia, donde se espera que la clase media se triplique para el 2020, alcanzando una población de 1.750  millones, con un potencial que representará el 60% del PIB mundial. Complementaría otras iniciativas de Chile, incluyendo la Alianza del Pacífico, y lo posicionaría como líder en el comercio de la próxima generación, con un especial valor para las pequeñas y medianas empresas.

Chile demostró tener habilidades de negociación que se traducen en importantes beneficios para sus ciudadanos. Habrá dificultades, pero ha sabido enfrentarlas, logrando condiciones favorables para su desarrollo. El TPP es consistente con los más de 20 años de una estrategia chilena de negociaciones internacionales exitosas.

Los líderes que participaron en la reunión de Apec en Bali han señalado su compromiso por lograr el término de las negociaciones a fines de este año. La meta es ambiciosa, pero factible. Chile debe ser un actor relevante y no un observador.

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