Construyendo Puentes

La meta de Chile de convertirse en un país desarrollado para el 2020, lo que significa elevar el PIB per cápita de los actuales US$15.000 a US$23.000, se parece a subir el monte Everest. Es un largo camino por recorrer y llegar a la cumbre requerirá de un arduo trabajo además de compromiso. Pero Chile está bien equipado para lograr el ascenso, sostiene Hernán Cheyre, vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Fomento de la Producción de Chile (CORFO).

Ayuda que muchos de los rivales de Chile carguen con demasiada deuda y, producto de ello, estén quedando rezagados. De hecho, gracias a su disciplina fiscal y sólida posición macroeconómica, Chile tiene una oportunidad “sin precedentes” para acelerar el ritmo del crecimiento económico, dijo Cheyre a los invitados a un desayuno de AmCham celebrado del 22 de diciembre.

Mientras los países europeos y Estados Unidos luchan con enormes deudas públicas, la deuda pública neta de Chile -si se incluyen sus fondos soberanos en el extranjero- es negativa. “Eso -les aseguro- lo podemos contar en el mundo con los dedos de una mano”, afirmó Cheyre.

Chile no solamente va a estar “livianito” sino que también cuenta con una tremenda infraestructura vial y de telecomunicaciones. La localización importa cada vez menos en el mundo de los negocios, pero una buena tecnología de comunicaciones es esencial, afirmó Cheyre.

Luego está la fortaleza institucional de Chile. Los contratos se respetan y las instituciones funcionan, que es más de lo que puede decirse de otros países en la región.

Sin embargo, para aprovechar esta oportunidad, Chile necesita “más y mejores empresas”, indicó Cheyre. “Es el sector privado el que va a permitir que escalemos a esa cumbre”.

Entonces, ¿cómo puede ayudar CORFO a que las empresas realicen el ascenso? Por medio de la construcción de puentes donde haya fallas de mercado a fin de mejorar la conectividad entre los emprendedores, sostuvo Cheyre.

CORFO aspira a lograr esto mediante la promoción del emprendimiento en áreas productivas, el fomento de la innovación para mejorar la productividad, el incremento de la competitividad de las empresas chilenas y el mejoramiento del clima empresarial de Chile.

“Queremos pensar en grande y estamos dando todos los pasos para de verdad convertir a Chile en un polo regional en América Latina del emprendimiento y la innovación”.

Todo comienza en el colegio al impulsar a los niños a “jugar a emprender”, señaló Cheyre. CORFO ha financiado proyectos, como concursos inter-escolares, los que han beneficiado a 38.810 estudiantes de todo el país e involucrado a más de 1.000 profesores.

Las mujeres también son una fuente enormemente descuidada de emprendimiento en Chile. La tasa de participación de la mujer en la fuerza laboral es baja, pero los programas para pequeñas empresas de la CORFO destinados a mujeres son una “válvula de escape”, en particular para mujeres que viven en la pobreza rural, destacó Cheyre.

Además Chile está atrayendo a emprendedores del extranjero. Hace algunos años CORFO identificó la reticencia de Estados Unidos para renovar visas a emprendedores extranjeros en Silicon Valley, lo que llevó al lanzamiento de Start-Up Chile. A través de este programa, 384 emprendedores con ideas brillantes han sido seleccionados de todas partes del mundo para recibir US$40.000 cada uno y una visa de un año.

“Llevamos 1.500 postulaciones de 65 países; en este mundo de las redes sociales (…), es impresionante la cantidad de interés que hay por esto”, afirmó Cheyre. “¿Qué les pedimos, que aquí hagan un Facebook? Ojalá lo hagan, pero lo que más nos interesa, lo que les pedimos por contrato es que tienen que cumplir un cierto número de horas de ir a [dictar] charlas a universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales; nos interesa que ellos diseminen este tema del emprendimiento”.

A través de otro programa, Global Connections, CORFO tiene un acuerdo con Plug and Play Tech Center de Silicon Valley para enviara a los principales emprendedores de Chile a recibir capacitación y coaching.

Pero el inglés es una brecha importante. “Chile tiene muchos buenos proyectos, pero nuestros jóvenes están fallando en inglés”, indicó Cheyre. Esta es la razón por la que CORFO adjudicó 4.000 becas para capacitación en idiomas en el 2011, que se incrementarán a 6.000 en 2012, añadió.

CORFO también aspira a fortalecer sus vínculos con inversionistas en países como Estados Unidos a fin de atraer más capital de riesgo. “Necesitamos recurrir a estos mercados y aprender del know-how de capital de riesgo en países como Estados Unidos e Israel”, comentó Cheyre.

Las pequeñas y medianas empresas de Chile a menudo tienen dificultades para obtener financiamiento bancario debido a su alto nivel de riesgo, pero CORFO las ayuda al garantizar créditos bancarios. En el 2011, la agencia garantizó 43.000 créditos por un total de US$2.000 millones. “Extendimos un puente entre los bancos y las pequeñas empresas que ha funcionado bien”, dijo Cheyre.

En términos de innovación, las compañías chilenas con frecuencia enfrentan problemas para llevar buenas ideas al mercado. “Innovación significa que tienes que producir algo para vender”, señaló. Pero el programa Go to Market de CORFO aspira a ayudar a los innovadores chilenos a dar el siguiente paso al enviarlos a Silicon Valley a aprender cómo comercializar sus ideas.

Chile también ha atraído centros de excelencia tecnológica como el instituto alemán de biotecnología Fraunhofer, que abrió su primer centro sudamericano en Santiago en el 2011 con financiamiento de la CORFO. El siguiente paso es atraer más centros de investigación privados para prestar servicios a la región y al mundo desde Chile, dijo Cheyre.

A través de estos y otros programas, que el actual gobierno pretende alcanzar en el 2013, Chile ha declarado el Año de la Innovación, habiendo logrado avances concretos en materia de innovación y productividad, según Cheyre.

Pero para que esto ocurra, Chile necesita generar más competencia en los mercados. “Necesitamos más competencia en diferentes industrias de modo que la innovación sea una necesidad, no una opción”, sostuvo.

Chile además requiere modelos de rol comerciales locales. El país tiene muchos héroes deportivos -desde Marcelo Salas hasta Alexis Sánchez- pero necesita héroes en el área del emprendimiento.

Puede que el próximo Mark Zuckerberg no sea chileno, pero mediante la construcción de puentes CORFO está ayudando a crear las condiciones para que los emprendedores florezcan. Como dijo Cheyre, Chile necesita más y mejores empresas para escalar el monte Everest. La cima está a la vista, pero hay un largo camino por recorrer.

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