Volviéndome Loco

Fui a recoger mi nuevo auto ayer -un Very Smart XV “con todos los accesorios”, incluida una cámara que ayuda a retroceder sin atropellar a un perro u olvidar abrir el portón, y palanca de cambios detrás del volante, tal como un conductor de Fórmula One. Viene con una pantalla como tablero de instrumentos que entrega tanta información que tendré poco tiempo para mantener mis ojos en el camino. Me voy a sentir bien, en realidad bastante bacán, mientras viajo por la ciudad entre tacos… Asientos de cuero y ese adorable olor a “nuevo”, que uno espera que dure por siempre. ¿Venden un aerosol con “olor a auto nuevo”?

¿Por qué hice algo tan poco ecológico como comprar un auto nuevo? Bueno, sí tenía uno muy útil, pero me lo robaron afuera de un restaurante donde estaba cenando con mi hijo. ¡La comida más cara de mi vida! Fue recuperado una semana más tarde desde el INTERIOR de un supermercado donde había sido usado, y gravemente maltratado, en un fallido intento por robar un cajero automático. Pedí el divorcio –por abandono y actividad criminal– y posteriormente recibí un pago extraordinario de 10,5 millones de pesos (cerca de US$21.000) que -creo- fue justo. Sí, los autos son más caros en Chile que en Estados Unidos.

Durante mucho tiempo quise dejar el auto como mi principal medio de transporte y me decidí por dos cletas: una Harley Davidson para viajes más largos y una bicicleta de montaña más ligera para los trayectos más cortos, pero la Sra. Eneldo se puso firme (y piso el freno, no el acelerador) y dijo que tendría que elegir entre la Harley o ella. Pensé en esto por 48 horas y luego voté por las opciones: Harley, 49%; la Sra. E, 51%; y así fue como tomé una decisión sobre el Very Smart XV.

Me sorprendió el vendedor. Era extremadamente educado, pero no tenía idea de cómo funcionaban los muchos juguetitos del auto (¡Me encantan!) y por lo tanto tuvimos que verlos en un manual técnico de 2,5 kg. Eso demoró años, porque el manual estaba en español, pero la “systems voice” hablaba solo inglés mecánico (el japonés no era una opción muy útil…) y, no es de sorprender, que haya terminado siendo una importante prueba de nuestras habilidades para trabajar en equipo. Al final, no hubo forma de que el “Greentooth” del auto (la versión ecológica del Blue…) captara las señales de mi celular de modo que eso me significó tarea para la casa.

Finalmente me fui manejando, más contento que chancho en el barro, solo para quedarme sin gasolina a poco menos de dos kilómetros de la concesionaria. ¡Qué podría ser peor! ¡El orgulloso dueño de un Very Smart XV nuevo varado apenas minutos después de que le entregaron las llaves! Mi sonrisa de auto-aprobación se convirtió en una mirada desfigurada de disgusto. ¿Cómo pudieron hacerme esto? ¿Qué hubiera costado tener un poco de combustible en el estanque cuando recién te han entregado un jugoso cheque? ¡40% más que el pago del seguro! Caminé en una rabia silente, pateando las piedras, de vuelta al concesionario quien recibió, probablemente, la más asombrosa Respuesta Personalizada que le hayan dado. “¿Cómo pueden ser tan @$$#*&!? ¿Dónde está el jefe? No, no él, el Gran Jefe…” Una vez que dejé salir algo de ira, me calmé hasta que el vendedor muy tontamente remarcó que la gasolina era cara y que era peligroso tenerla almacenada en la concesionaria… Acto seguido ¡solté otro barril de ira!

Cuando volví a la tierra resolvimos el problema amigable; bueno, fueron muy amables y yo, simplemente, estaba de mal humor. Una lata de “gasolina” se produjo, lo que generó sarcasmo de mi parte… Me aseguraron que eso sería suficiente para llegar a una estación de servicio, donde podría llenar el estanque. Por apenas unos pocos pesos todo esto se podría haber evitado, les hice ver a unas sonrisas sin gracia. Finalmente, viajé a casa “con estilo” con mi ánimo en alza. En casa pasé cerca de 45 minutos jugando con los juguetitos del auto. Entonces, cuando la Sra. Eneldo llegó a casa, le ofrecí dar una vuelta en mi nuevo Very Smart XV y ella sonrió con aprobación. Nos subimos y giré la llave; ¡la batería estaba muerta! Ciertamente, no me merecía esto. Eso fue suficiente por un día. Este auto estaba maldito… 

En venta: 2012 Very Smart XV con solo 83 km (50 millas) en el marcador; único dueño; se considerará permuta parcial por una Harley y una bicicleta de montaña.

Sigo convencido de que esto solo me podría pasar a mí… ¿Y usted?

Santiago Eneldo

(Harley y otras ofertas a Santiago@yahoo.com)       

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