Con el Foco en las Oportunidades Comerciales

Elegida de manera unánime por el directorio de AmCham el 16 de marzo, Kathleen C. Barclay, dueña fundadora de Asesorías KCB Ltda., presidirá la Cámara durante los próximos dos años. Directora de una serie de compañías chilenas y ex presidenta de AmCham entre los años 2001 y 2003, la ejecutiva trae consigo sus estrechas conexiones con organizaciones como la Asociación de Cámaras Americanas de Comercio en Latinoamérica y el Caribe (AACCLA, por su sigla en inglés). En esta entrevista, conversa con bUSiness CHILE sobre sus planes para ampliar y desarrollar las actuales actividades de la Cámara y, en particular, sobre cómo puede ayudar a dar a sus socios una ventaja en materia de oportunidades comerciales para sus compañías.


Sé que solo ha transcurrido una semana desde su elección, pero ¿deberían esperar cambios los socios de AmCham en los servicios que reciben?


La Cámara siempre está buscando maneras de mejorar el valor que reciben los socios y, este año, vamos a concentrar nuestros esfuerzos en cuatro áreas. La primera, dada la misión de la Cámara de promover el comercio y la inversión entre Chile y Estados Unidos, es el comercio, por supuesto, y luego están networking y alianzas, comunicación y mejores prácticas, e innovación.


En materia de comercio, vamos a organizar misiones y tenemos los acuerdos Chile-California y Chile-Massachusetts para trabajar con ellos, mientras que, en networking y alianzas, queremos fortalecer la capacidad de nuestros socios para relacionarse entre ellos dentro de Chile y, de manera más importante, en Estados Unidos. Trabajando junto con AACCLA y la Cámara de Comercio de Estados Unidos, la mayor organización empresarial del mundo, esperamos fortalecer nuestras relaciones con las cámaras a lo largo de Estados Unidos. Eso, espero, será importante en añadir valor para nuestros socios.


En innovación, estamos viendo la posibilidad de desarrollar nuevas oportunidades de negocios en áreas como energías renovables, biotecnología y capital de riesgo.


¿Se abordarán estas cuatro áreas a través de los comités de AmCham? ¿Cómo participarán los socios?


Sí, a través de los comités. Y contactaremos a los socios para ver dónde están sus intereses de modo que puedan participar como corresponde. Además vamos a incorporar el buen trabajo realizado por los comités de años anteriores y esperamos que varios, que han estado operando exitosamente, continúen bajo el umbral de este enfoque más agudo de cuatro áreas.


¿Qué hay del equipo con el que trabajará? Por ejemplo, ¿su comité ejecutivo?


Una de las fortalezas de AmCham siempre ha sido el compromiso y la antigüedad de sus directores y, este año, tenemos un directorio extraordinariamente sólido, compuesto por empresas estadounidense muy importantes con gente que está dispuesta a comprometer tiempo, esfuerzo y visión para con AmCham. En el comité ejecutivo, tenemos a Carolina Valdivieso de Kimberly-Clark, Sandra Guazzotti de Oracle, Pablo Achurra de Aramark y, como ex presidente, Javier Irarrázaval de The Walt Disney Company, todos los cuales han mostrado un increíble compromiso.


¿Cuáles son sus prioridades inmediatas?


En las próximas semanas, nos concentraremos en una serie de eventos muy interesantes. Los gobernadores de Pennsylvania y Florida estarán de visita, acompañando misiones comerciales y AmCham será además coauspiciador de un evento clave de sector energético, IFT Energy 2013, el que incluye una mesa redonda con una misión de compañías estadounidenses del sector de energías renovables que esperamos fomentará oportunidades de nuevos negocios entre Chile y Estados Unidos.


Cuando usted fue presidenta anteriormente de AmCham, la tarea clave para la misión de la Cámara era obtener el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Estados Unidos; ¿cuáles son las tareas clave ahora?


El TLC ha sido uno de los acuerdos comerciales más exitosos del mundo, con un incremento de más del 300% en el comercio bilateral desde su inicio en el 2004. Pero hay más que se puede hacer en materia de comercio y, en particular, de inversión bilateral en áreas como energía renovable, biotecnología y capital de riesgo. La otra cosa que es importante es pensar cómo podemos ayudar a las compañías chilenas a invertir en Estados Unidos. De hecho, durante la visita del gobernador de Florida, esperamos lanzar nuestra primera guía para invertir en Estados Unidos, la que creemos será particularmente útil para las pequeñas y medianas empresas.


Ahí hay dos temas sin resolver: la aprobación del tratado para evitar la doble tributación entre Chile y Estados Unidos, y la propiedad intelectual…


Estamos esperanzados en que ambos gobiernos presentarán el tratado tributario para la aprobación parlamentaria. Entendemos que ha habido un avance más expedito en esa dirección en Estados Unidos. Creemos que es absolutamente fundamental, en particular para promover la inversión en Estados Unidos por parte de compañías chilenas.


La propiedad intelectual también es importante para Chile, porque las ideas son las oportunidades de negocios del futuro. Nuestro desayuno de marzo es con Fernando Fischmann de Crystal Lagoons, un claro ejemplo de cómo la propiedad intelectual y las ideas chilenas pueden transformarse en oportunidades globales.


¿Cómo puede contribuir AmCham a la inversión y el comercio bilateral de una manera diferente a la Embajada de Estados Unidos en Santiago y la Embajada de Chile en Washington?


Por supuesto, ambas embajadas tienen un trabajo muy importante, pero creemos que AmCham y nuestras empresas socias tienen algo especial que aportar, porque ellas en efecto están haciendo negocios entre los dos países, viviendo los problemas del día a día y tienen la mejor inteligencia para fortalecer esa relación comercial. Por eso creemos que el valor de AmCham es único y enriquece el trabajo que están haciendo las dos embajadas.


Viendo más allá de AmCham Chile, ¿cómo prevé que se desarrollarán las relaciones entre Estados Unidos y América Latina en los próximos dos años?


La relación de Estados Unidos es con los diferentes estados soberanos, más que con la región. Hay un grupo de países, como Chile, que se ha beneficiado de trabajar en pro de desarrollar esa relación en una forma positiva, generando prosperidad -empleos y oportunidades- para sus pueblos. Una iniciativa con varios de esos países es el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por su sigla en inglés). Por supuesto, hay otro grupo de países que tienen sus propios desafíos internos; con esos países, Estados Unidos debería mantener relaciones por oportunidades en el futuro. Y, luego, está Brasil, que tiene su propia importancia geopolítica más allá de la región y su propia relación singular con otros países.


¿Cuál estima será el cronograma para el Acuerdo de Asociación Transpacífico?


Ha habido interés en ver si puede cerrarse para octubre, pero -recientemente- Japón fue invitado a participar. Ese es un nuevo elemento increíblemente poderoso en el proceso y es importante que se haga correctamente. Ello no quiere decir que se demore eternamente, pero sí creo que es necesario que se haga bien, porque que participe implica beneficios muy importantes para los pueblos de todos los países. 



Ruth Bradley trabaja como periodista freelance con sede en Santiago y es ex editora de bUSiness CHILE.

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