Conservación y Educación Marina en Chile

 


¿El famoso Monterey Bay Aquarium en California podría servir como modelo para un acuario en Chile? Esa es una de las preguntas que está haciendo el National Marine Education Program, lanzado el año pasado por socios que incluyen a dos universidades locales y al Consejo Chile-California, organización sin fines de lucro con sede en San Francisco orientada a la cooperación entre Chile y California. Fue gracias a este último que Julie Packard, hija del cofundador de Hewlett-Packard David Packard, visitó recientemente Chile para compartir su experiencia, como bióloga y directora ejecutiva del Monterey Bay Aquarium, no solo sobre acuarios sino que también sobre educación marina y conservación en general.


¿Cuán importante sería un acuario para la educación marina en Chile? ¿Solo una guinda de la torta o algo más medular que eso?


En Estados Unidos, los acuarios han tenido un importante impacto en la conciencia de la opinión pública sobre el océano y los temas marítimos y un acuario que llegue a mucha gente, al servir como un catalizador para movilizar a las personas sobre la importancia del océano y protegerlo, puede ser un elemento clave para lograr ecosistemas saludables.


¿Pero es realista un acuario en Chile? ¿Cuántos visitantes recibe el Monterey Bay Aquarium cada año?


Cerca de 1,8 millones, pero, en Estados Unidos, cada acuario tiene su historia propia y específica en términos de su modelo de negocios, financiamiento y estructura. Hay acuarios exitosos de todos los tamaños, pero sí hay que escalarlo de manera apropiada al mercado objetivo y hay tener el respaldo de personas que hagan donativos.


Usted estuvo en Chile solo brevemente, pero ¿cuál es su impresión del estado de la conservación marina? 


Vi algunas investigaciones muy impresionantes y universidades con excelente capacidad para entregar información sobre ecosistemas. Hay una larga historia de información sobre algunas partes de la costa, por ejemplo, la costa de la zona central donde se emplaza la Estación Costera de Investigaciones Marinas en Las Cruces. Se está haciendo mucho trabajo valioso y ciencia de muy alta calidad. Por supuesto, no cuentan con financiamiento suficiente, pero eso es igual en todas partes.


Y ¿cuáles cree usted que son los principales desafíos a futuro?


Ciertamente, Chile necesita invertir no solo en clasificar sus ecosistemas sino que también en monitorear y velar por el cumplimiento de las leyes que se instauran. Además hay un enorme y creciente interés en la expansión de cultivos de salmón. Son una parte muy importante de la economía y del crecimiento económico, pero existe mucha preocupación respecto a asegurar mejores controles y estándares, y a que se emplacen en el lugar correcto. Y hay una necesidad de más comprensión científica y trabajo de planificación respecto de dónde realmente es necesario que el gobierno invierta, si bien no una enorme cantidad.


Una cosa que parece estar en una etapa inicial es el desarrollo de organizaciones no gubernamentales (ONG) con sede en Chile que trabajen con el gobierno y comprometan a la opinión pública en estas materias. Muchas de las acciones medioambientales del gobierno se dan en Estados Unidos debido a los grupos de defensa.


En nuestras reuniones en Chile, también hablamos sobre la necesidad de desarrollar conciencia del público general y educación ambiental en las escuelas. Los chilenos expresaron mucha preocupación sobre el estado de la educación ambiental y científica.


La Packard Foundation ha contribuido al financiamiento del National Marine Education Program; ¿qué otros proyectos tiene en Chile?


Con otras fundaciones, estamos comenzando a hacer donativos orientados a mejorar la gestión de las pesquerías costa afuera de Chile, Perú y Ecuador. Hemos financiado un importante programa de conservación marina en el golfo de California y México durante mucho tiempo y también hemos realizado mucho trabajo de gestión de pesquerías costa afuera de California.


Mejor gestión de pesquerías, ¿en qué sentido?


En este momento, nos encontramos en una crisis global de pesquerías, porque la mayoría de las pesquerías se están pescando a su capacidad para sustentarse o por sobre ella. Hay muchas herramientas que se pueden usar para gestionarlas de una manera que sustenten la empresa pesquera en el largo plazo y proporcionen alimento para algo así como mil millones de personas que dependen del pescado como su proteína primaria. Es una cuestión de seguridad alimentaria y seguridad económica para muchos países.


Chile, por último, está en vías de instaurar algunas políticas efectivas de pesquerías. Las fundaciones estadounidenses que están comenzando a comprometerse están financiando organizaciones en Chile -incluidas algunas ONG con sede en Estados Unidos que tienen oficinas en Chile- y algunos donativos podrían destinarse a instituciones de investigación tales como las universidades que están haciendo un trabajo realmente importante para evaluar y comprender el estado de los ecosistemas.


¿Qué tan buen trabajo están haciendo las ONG en Chile?


Me impresionó la calidad de los equipos con los que interactué. Pero son muy pequeños. En general, todo el trabajo de las ONG es financiado con aportes. Necesitan crecer y solo van a crecer a través del respaldo filantrópico. Una de las grandes áreas de algunas fundaciones estadounidenses es construir capacidades de ONG en otros países, pero cada país también necesita trazar su propio futuro.


Chile no tiene una tradición de filantropía, al menos no a la par de la de Estados Unidos. ¿Es eso solo una cuestión de nivel de ingresos o es más que eso?


Algunas personas dicen que es una cuestión de legislaciones tributarias, pero mucha gente en Estados Unidos que es muy generosa no es así solo para recibir una rebaja tributaria. Tiene que ver en parte con el modelo de cada país de quién financia las cosas que contribuyen a un entorno cívico rico. En Estados Unidos, todos nuestros grandes museos, zoológicos, acuarios, etcétera son financiados muy fuertemente por aportes de privados. Ese es el modelo de financiamiento aquí. 


Ahora, respecto de su pregunta de si hay suficientes recursos financieros para donaciones filantrópicas en Chile, diría que sí, por supuesto. Chile es muy exitoso económicamente y hay personas que tienen suficientes recursos para hacer que ocurran algunas cosas maravillosas. Todo lo que se necesita es que ellos aprendan más sobre lo que pueden crear a través de su generosidad.


Mi principal mensaje es que entregar donativos de caridad para crear algo que haga del mundo un mejor lugar es enormemente gratificante. Ahora, eso no se da de la noche a la mañana, pero Chile, que es líder en muchos otros campos, por ejemplo también podría convertirse en un líder en conservación y educación marina.


Ruth Bradley se desempeña como periodista freelance en Santiago y es ex editora de bUSiness CHILE.

Comentarios