Columna: El cobre nuestro de cada día, nuevas aplicaciones y su aporte a la innovación y al progreso

Hoy resulta  imposible tener un mundo que no cuente con productos derivados de la minería. Hacia donde miremos vamos a encontrar minerales en alguna de sus formas y,  si hablamos del cobre, su uso, como ya sabemos, se remonta a los orígenes de la civilización.

Proveniente de las extracciones está inmerso en nuestro día a día, aunque no nos demos cuenta, pues hoy, la mayor parte de los aparatos modernos, desde los teléfonos hasta las  cámaras y computadoras, son fabricados con microchips que contienen aleaciones de cobre.

Está también presente en los autos, que contienen casi 20 kilos de cobre por unidad, y gracias a su alta conductividad está presente en múltiples aplicaciones de la vida moderna, y se le utiliza en la industria textil ,  también en hospitales y clínicas pues tiene un alto poder de desinfección. En el caso de los calcetines, por ejemplo, los de cobre, a diferencia de los normales, nos protegen contra hongos y bacterias.

El uso de los minerales  hoy es cada día mayor, principalmente para cumplir con la demanda de productos  de las nuevas tecnologías y del crecimiento económico mundial, lo que conlleva, naturalmente, un alza en su demanda.

Sin embargo, más allá de las bondades del cobre y de otros minerales, las faenas para la extracción minera han implicado la creación de herramientas que hoy son utilizadas a diario en otros rubros, sin que muchas veces sepamos de su procedencia. Es así como varios avances tecnológicos que ahora tienen aplicaciones en la vida diaria se desarrollaron por primera vez para la industria minera.

Es el caso del invento de la lámpara de seguridad, que significó un enorme avance para disminuir el número de muertes que se producían en las minas durante el siglo XIX, ya que las antiguas, que utilizaban gas, al contacto con el grisú explotaban provocando enormes derrumbes. Se trató de un gran invento, pero que, por esos días desató un gran debate porque dos personas se diputaron su autoría. Posteriormente Thomas Edison diseñó un producto que hasta hoy es imprescindible y que ha variado muy poco: el casco con foco eléctrico que utilizan hasta los ciclistas.

La firma Caterpillar, que fue fundada por dos familias de innovadores de la industria de la agricultura: Best y Holts, nos ha dejado también un gran legado. Dado que en 1904 fue la primera compañía en comercializar tractores con orugas diesel, inventando así la industria que conocemos hoy en día.

Pedro Damjanic

Vicepresidente de Minería de Finning Sudamérica

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